Ante vosotros tenéis el primer post en el que escribo sobre una frase que me haya marcado o que me haya hecho pensar. Me hubiese gustado haber comenzado con alguna que siempre haya estado en mi cabeza y por la que sienta especial predilección por el significado que haya tenido en mi vida o en mi cabeza, pero... habría sido demasiado lógico para el irracional personajillo que firma estas líneas.
Realmente cuando comience a hablar, muchos de vosotros observaréis que realmente siempre he seguido al pie de la letra la frase que os voy a comentar, siempre que hacer justo lo contrario de lo que dice sea cumplir con el significado. Me imagino que muchos de vosotros conocéis a Joaquín Sabina, ese hombre con la voz desgarrada por el alcohol y el tabaco que ha sido capaz de transformar preciosos poemas en música. Quizá me haya surgido la vena familiar ya que podría decir que siempre hemos tenido un Joaquín Sabina, el que no lo conozca puede conocerlo y verá que es capaz de cantar y hablar exactamente igual que él, pero este gran señor ha estado de fondo, en forma de música, en todos los acontecimientos importantes familiares a los que he asistido.
Ya estaréis pensando que soy capaz de terminar el post y no haber expuesto dicha oración, pues os equivocáis, aquí la tenéis ante todos vosotros: "Por decir lo que pienso sin pensar lo que digo, más de un beso me dieron y más de un bofetón". Qué os voy a decir, que si divido la oración en cuatro frases cortas, solo cumpliría la segunda. ¿Cuántas veces habréis oído de vuestros propios labios: "Page, piénsate antes las cosas que vas a decir"? Ya sabéis todos, solo intentaba seguir las directrices de este rey de la poesía musical, solo intentaba cumplir el "sin pensar lo que digo".
Quizá gracias a que, muy poco a poco, parece que voy madurando, últimamente soy capaz de decir lo que pienso. No puedo negar que todavía no soy capaz de poder cumplir siempre esta afirmación, aunque gracias a las nuevas tecnologías y a un pequeño cambio en mi forma de pensar sobre el que aquí escribe, además de la supresión al miedo a exponer mis ideas y pensamientos observo que dicho temor a "decir lo que pienso" va desapareciendo. Siempre he tenido algo de pánico, los eruditos de la lengua española podrían llamarle fobia, a que alguien pudiese saber qué se cuece en mi cabeza y quizá por esta razón ha permanecido como una constante decir lo que NO pienso, una costumbre que ha conseguido que constantemente mis palabras llevasen a malentendidos que, por suerte, con el tiempo se han podido subsanar. No os intentéis engañar, todos lo sabéis, muchas de las personas que estáis aquí leyendo todas estas "sandeces" que os cuento habéis tenido alguna discusión, o más de una, con el autor de este blog.
Hablando del año nuevo, este es uno de mis propósitos para el 2011: "decir lo que pienso" con el riesgo a llevarme algún bofetón, aunque para que os lo voy a negar, me hace más ilusión lo del beso. Sé que alguna vez he podido hacer daño a algunas personas, he perdido oportunidades mágicas de transformar mis sueños en realidad e incluso he tenido fricciones con mis amigos por no decir lo que pienso a pesar de saber que necesitaba decirlo.
¿Estaréis ante la transformación del Page enigmático en una persona clara y sincera?, ¿estaréis ante el José Antonio directo que habrá eliminado los rodeos y cuentos para ofrecer al mundo real un pequeño porcentaje de sus ideas, pensamientos, ilusiones y deseos?, ¿realmente seré capaz de cumplir este propósito que termino de compartir con vosotros? Solo el tiempo podrá confirmar el éxito o el fracaso de estas palabras, espero no tener que pedir perdón por defraudaros una vez más.
1 comentario:
Lindo :)
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