Hoy es un gran día. Podría decir que es el más importante de toda mi vida. Hoy me he decidido, por fin, a escapar de las redes que me esclavizan, a escapar de la cárcel que me aprisiona y no me deja actuar, a escapar del calabozo oscuro en el que me he encontrado hasta el día de hoy debido a mi propia inseguridad, a mi propia indecisión, a mi propio miedo a expresar con palabras o con hechos lo que siento por ti.
Toda la jornada de hoy he estado pensando en tu persona, en tu ser. Desde el momento en el que el despertador requirió mi presencia en el mundo real no ha desaparecido tu imagen de mi cabeza, tu mirada no ha podido abandonar mis pensamientos, tu belleza ha adornado en todo momento los diferentes entornos por los que me he ido desplazando hasta ahora, el instante en el que mi mirada se ha clavado en el brillo de tus ojos y el tiempo se ha detenido para avisar al mundo que tras muchos años de espera todos los astros del universo se han alineado y me han otorgado las fuerzas necesarias para cumplir mis deseos.
Dios ha invertido todos sus esfuerzos en conseguir elaborar la estampa, la imagen, el retrato en el que ahora mismo estamos enmarcados. El astro rey está emprendiendo su despedida diaria ocultándose entre el límite que separa el horizonte y la masa de agua salada que tenemos ante nosotros creando una atmósfera escarlata idéntica al color que conforma el conjunto de pétalos pertenecientes a la rosa que albergo en la palma de mi mano. La brisa marina que roza con delicada dulzura tu inmaculada tez comienza a susurrarme al oído que es el momento aguardado por mí durante años, que tu corazón está esperando la llegada de mi declaración para guardarla en su interior, sellándose posteriormente y así no dejar escapar nunca el soplo de amor que viaja directo desde mi alma enamorada.
Es el momento, no hay opción de abandonar, de renunciar. El discurso lleno de oraciones hermosas que he repetido una y otra vez a la propia reproducción exacta de ti misma que habita en mi mente desde el día que te conocí iba a surcar el cielo guiado por Cupido cual mariposa se mece en el aire con la ayuda del dios Eolo.
Mi mano derecha se desliza por la parte posterior de mi cuerpo con un movimiento suave y pausado hasta que comienza a aparecer ante los luceros de tu faz mostrándote por primera vez el aterciopelado obsequio con el que pretendo demostrarte mi sincero amor. Al mismo tiempo, el dedo índice que sobresale de la palma de mi extremidad izquierda delinea el trazo claro de un corazón sobre el desnudo muslo que escapa de la censura creada por la suave tela sedosa que cubre tu esbelto cuerpo. Gracias a un ligero y sutil movimiento de tus carnosos labios tu inocente rostro muestra una sonrisa que quedaría grabada a fuego en mi corazón para la eternidad si no fuese porque en el mismo instante el brillo de tus ojos está cegándome debido a su deslumbrante centelleo nacido de tu cariño y afecto al individuo que se encuentra ante tus ojos.
Las palabras se van sucediendo una a una de la misma forma que las notas transcurren hasta que forman una bella melodía pero observo que recoges la rosa como si fuese una más, como si el hecho de que te regale una flor no sea especial para ti, como si recibir un obsequio así fuese un acto cotidiano que se repite asiduamente a lo largo de tu existencia en este mundo.
Al contrario que en España, aquí en Estonia regalar una rosa o una flor no tiene por qué ser sinónimo de amor o cariño. Es una tradición regalar una flor a una persona que te ha hospedado en su casa, que te ha deleitado con un concierto, que cumple los años, que viene de un viaje largo... simplemente en señal de agradecimiento, de bienvenida o de amistad, por lo que te puedes encontrar innumerables personas con flores y con ramos por las calles e incalculables tiendas que ofrecen tan hermoso regalo de la naturaleza a precios muchísimo más económicos que los que tenemos en España.
Yo os regalo a todos vosotros una rosa, pero como estoy en Estonia no os diré Te quiero, simplemente os diré GRACIAS. GRACIAS por perder vuestro tiempo en visitar mi humilde blog, GRACIAS por leer todos estos sermones que escribo sin quejaros ni amenazarme con infectar mi ordenador con el peor virus existente en el mundo informático, GRACIAS... como diría el gran Eros Ramazzotti, GRACIAS POR EXISTIR.
PD, También se regalan flores a la persona a la que se ama para mostrar el amor hacia ella. Yo mismo he entregado hoy una rosa en señal de mi amor, O NO.
5 comentarios:
Hoy, era tu amor.
Mañana, seguramente, el objeto de tu amor habrá cambiado.
Ayer era mi amor, hoy... probablemente lo siga siendo.
El objeto del amor no tiene por qué cambiar, si éste cambia podríamos hablar de cariño, afecto, incluso de pasión, pero nunca de AMOR.
¿Se puede dar una rosa al amor?
¿Qué es el amor? Yo no me veo capacitado para responder a esta pregunta, por lo que sinceramente no creo que pueda dar una rosa al amor.
Pero... sí creo que se puede regalar una rosa a la persona a la que queremos dar todo nuestro amor.
QUIÉN ES EL ANÓNIMO QUE ESTÁ MAS RALLADO QUE EL MISMO Y GENUINO JOSE ANTONIO?
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